Mi cuento

Érase que se era (nomás una vez) se encontraba en una sala de espera un alma de rostro confuso, la cual llevaba rato esperando su turno para pasar del otro lado de la puerta, lugar que según creencias era un cuarto impecablemente blanco, esta decidió mientras tanto prepararse para su turno platicando con las demás almas, las platicas solían basarse en actos pasados, en cosas que habían sucedido en el trayecto hacia ese lugar, el alma de rostro confuso retomo como reflexión todos esos diálogos, esos dolores expresados y se dio cuenta que su alma aun y con rostro confuso tenia colores vivos, siguiendo en esa sala, el alma decidió leer, cada lectura la hacia comprender el trayecto por el que había transcurrido , también reflexiono cayéndole a cada momento el veinte de esas palabras sabias, incluso se dio el tiempo de tomar apuntes de cada eureka, pasado el tiempo y sin llegar su turno, el alma se confortó y decidió hacer de ese lugar su habitat, , por qué? porque después de todo descubrió que la puerta que llevaba al otro lado era una puerta imaginaria que solo se encontraba presente en la mente de cada alma, el alma confusa afortunada o desafortunadamente descubrió esta falacia tocando fondo.

Vivamos juntos en este lugar. JE T´AIME

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